Nutrición en pacientes con Endometriosis


La endometriosis es una patología caracterizada por la presencia de tejido muy similar al tejido endometrial en localizaciones que estén fuera del útero. Este tejido , al ser muy parecido al endometriótico, es también dependiente de estrógenos, por lo que la sintomatología de esta enfermedad se va a ver mucho más acentuada cuando los niveles de estrógenos estén más elevados. Debido a la cantidad de mecanismos implicados, es complicado conocer el verdadero origen de la enfermedad, por lo que la etiología es aún desconocida, aunque hay varias teorías que pretenden explicar su desarrollo.

Según la clasificación de la endometriosis, podemos distinguir entre 3 tipos según dónde se localice el tejido infiltrado:
Endometriosis superficial, si los implantes se encuentran en la superficie del peritoneo.
Endometriosis ovárica, si el tejido forma cavidades quísticas (endometriomas).
Endometriosis profunda, si el tejido afecta a órganos y estructuras adyacentes.

Es una enfermedad común en todo el mundo y se estima que afecta, aproximadamente, a entre un 10% y un 15% de las mujeres en edad reproductiva. A pesar de ser una patología muy común, ha sido muy poco
reconocida, siguiéndose las mismas estrategias para su tratamiento desde los últimos 25 años.


Los síntomas y signos característicos de la endometriosis son:

  • Dolor pélvico y/o abdominal muy intenso (dismenorrea severa) durante la menstruación y también antes.
  • Dificultades para quedarse embarazada, infertilidad.
  • Dolores al ir al baño
  • Dolor intestinal
  • Sangrado abundante
  • Dolor al mantener relaciones sexuales
  • Menstruación más larga de lo habitual.

La dietoterapia juega un papel esencial en el manejo de la endometriosis debido a su potencial para aliviar los síntomas y mejorar así la calidad de vida de las pacientes. En Aleris hemos podido ayudar a numerosas pacientes en esta situación planteando cambios en la dieta enfocados en reducir la inflamación y en ayudar a equilibrar los niveles hormonales, reduciendo así el dolor y modulando el sistema inmune.

  • Alimentos a priorizar
    En nuestras pacientes con endometriosis, hemos visto como un consumo de fibra adecuado es muy importante para promover la eliminación del exceso de estrógenos a través de las heces. Esto es porque parte de los estrógenos se eliminan por heces a través de la bilis tras haber sido metabolizados, y por lo tanto inactivados, por el hígado. Si hay fibra suficiente en la dieta, los
    estrógenos serán “arrastrados”por ella. En caso contrario, parte de esos estrógenos pueden reabsorberse y volver a su forma activa. Además, una dieta rica en alimentos con alto contenido en fibra va a propiciar una microbiota intestinal saludable. Este hecho es igualmente importante ya
    que hay ciertas bacterias capaces de producir una enzima (beta-glucoronidasa) que transforma los estrógenos en su forma activa. En conclusión, una microbiota desequilibrada va a afectar en los niveles de estrógenos circulantes. Los alimentos ricos en antioxidantes y compuestos antiinflamatorios, como las frutas y verduras ricas en polifenoles y antocianinas o los alimentos ricos en omega-3 como el pescado azul, son prioritarios en esta dietoterapia ya que van a ayudar a disminuir los niveles de inflamación y, en consecuencia, el dolor.
  • Alimentos a evitar
    Por otro lado, el azúcar y los alimentos ricos en azúcares refinados deben evitarse lo máximo posible puesto que van a producir aumentos rápidos del nivel de insulina y el hiperinsulinismo, a su vez, va a repercutir en la globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG) la cual se une a los estrógenos, por lo que si la SHBG disminuye, habrá más estrógenos libres circulantes en sangre. Por si no fuera suficiente, la insulina estimula la proliferación del tejido endometrial, lo que propiciaría el crecimiento de quistes. En la práctica clínica, hemos podido observar cómo pacientes que consumían cantidades inadecuadas de este tipo de productos, han mejorado su calidad de
    vida al aminorar el dolor y reducir la inflamación tras retirar estos alimentos de la dieta.

Por otra parte, la aromatasa es una enzima que se localiza especialmente en el tejido graso y que es capaz de convertir andrógenos como la testosterona y la androstenediona en estrógenos activos. Pues bien, el alcohol aumenta la actividad de la aromatasa, haciendo que aumenten los niveles de estrógenos.
Es por ello que el alcohol quedaría restringido en pacientes con endometriosis. Además, este no es el único efecto negativo, ya que al tener que detoxificarse por vía hepática interrumpe la función del hígado y en consecuencia, la inactivación de los estrógenos. Finalmente, el efecto inflamatorio del alcohol se
asocia a un aumento del dolor antes y durante la menstruación.

El sobrepeso y la obesidad se caracterizan por un exceso de grasa corporal. Aunque parezca obvio, es importante tenerlo en cuenta ya que a mayor porcentaje de masa grasa habrá una mayor actividad de la enzima aromatasa mencionada anteriormente. Por ello, en consulta también trabajamos en reducir
la masa grasa, en caso de que fuera necesario.


Por último, existe un grupo de compuestos químicos que pueden tener actividad estrogénica y potenciar aún más el desequilibrio hormonal. Son los xenoestrógenos. Estos compuestos se encuentran principalmente en pesticidas, herbicidas e incluso en plásticos en los que venga envasado el alimento. Por ello, recomendamos también a nuestras pacientes lavar muy bien la fruta y la verdura antes de consumirla y procurar comprar productos frescos no envasados en plástico, así como productos ecológicos siempre que sea posible.


Una nutricionista especializada en salud hormonal femenina te ayudará a llevar una dieta personalizada a tu caso en particular y es que, como se puede observar, los alimentos juegan un papel mucho más importante en la salud hormonal de lo que se creía hasta el momento. Si quieres que te guiemos, pide
cita con nosotras y revisaremos tu caso para elaborar una pauta adaptada a tus necesidades.