Hipercolesterolemia: cómo abordarla desde la alimentación

El colesterol es un componente esencial en todas las células (forma parte de la estructura de la membrana celular), sirve de precursor de ciertas hormonas y de los ácidos biliares. Lo vamos a encontrar únicamente en productos de origen animal.

Se sintetiza en la mayoría de los tejidos, especialmente en hígado e intestino; y, cuando las células lo acumulan en cantidades excesivas (provenientes de nuestra alimentación), una parte se almacena como éster de colesterol hasta que lo necesitemos. 

En la sangre circulan cuatro tipos principales de lípidos (grasas): colesterol, ésteres de colesterol, triglicéridos, y fosfolípidos; además de lipoproteínas, encargadas del transporte de  las grasas en la sangre. 

En una analítica de control típica, encontramos dentro del perfil lipídico el colesterol total, usualmente está segmentado en:

  • LDL (lipoproteínas de baja densidad): conocido como colesterol “malo”, ya que en exceso puede acumularse en las paredes de las arterias.
  • HDL (lipoproteínas de alta densidad): o también llamado colesterol “bueno”, que con efecto protector a lo anterior, dado que transporta el colesterol al hígado para su eliminación.

Las enfermedades relacionadas con el perfil lipídico las conocemos como dislipemias. Estas no son más que el aumento o disminución de las concentraciones de lípidos en la sangre. 

Una de las más asociadas el riesgo cardiovascular, es la hipercolesterolemia. Consiste en una elevada concentración del nivel de colesterol plasmático total en la sangre. En la mayor parte de los casos se suelen asociar con niveles elevados de colesterol LDL (el colesterol “malo”)

El abordaje dietético perseguirá dos objetivos principales:

  • Reducir el porcentaje o evitar el exceso de masa grasa corporal (ya que se asocia a una disminución del colesterol HDL y un aumento del LDL)
  • Reducir los niveles de colesterol en sangre

Para ello, seguiremos las directrices de la dieta portafolio; una estrategia dietético-nutricional, basada en la evidencia más reciente, que se centra en lo que sí podemos incorporar a la alimentación, con la finalidad de reducir los niveles de colesterol y con ello el riesgo cardiovascular.

Este portafolio contiene algunos patrones dietéticos (que han demostrado reducir el colesterol y los combina. Para hacer efectivo el resultado, puedes invertir en uno, algunos o todos los patrones:

  • fruta y verdura, 
  • frutos secos, cereales y legumbres
  • alimentos proteicos vegetales

Concretando un poco más, esta dieta portafolio nos habla de conseguir incluir unos mínimos a lo largo del día, en la diferentes ingestas:

Aplicando estos 4 patrones y sus respectivos gramajes se espera una reducción de entorno al 30% de colesterol LDL. Lo cual no está nada mal, sabiendo que las estatinas (fármaco utilizado para tal fin) consigue una reducción de entre un 30-60%.

No se trata de un único gran cambio ni tampoco de oscilar entre el todo o nada, el blanco o negro que tanto nos gusta. No se trata de hacerlo 100% bien o 100% mal, no hay valores absolutos en esto.

Consiste en elegir alguno de los puntos detallados anteriormente y ofrecerte una mejora con respecto a la situación de partida, es decir, si no se consumen frutos secos, incorporar 1 puñado al día. Una vez se consolide este paso, se puede iniciar el siguiente.

En la práctica, nos encontramos que pasados los 6 primeros meses desde el inicio del abordaje dietoterapéutico con la dieta portafolio y, tras repetir analítica, se observa reducción del colesterol total así como del LDL, entrando en los rango saludables.

En Aleris Clinic proporcionamos recursos gratuitos de calidad y basados en la evidencia, con los que formarte e informarte como  este podcast hablando del colesterol o este webinar sobre salud cardiovascular.

Pero para conseguir llevar a cabo este proceso, de manera personalizada ajustando las cantidades exactas de nutrientes que necesitas, según tu peso, metabolismo y tus patologías, puedes acceder a nuestro servicio de nutrición clínica para todo tipo de patologías crónicas (cardiovasculares, autoinmunes, renales, etc.). Si quieres mejorar tu perfil lipídico u otro valor de tu analítica, pide cita con nosotras.